¿Te mueves por el campo?, ¿por la ciudad?… No importa, aunque nacida en el campo, la camisa a cuadros se ha convertido en una prenda apta para muchas ocasiones, especialmente en nuestro tiempo libre, aunque no sólo … ¡ahora te cuento sus enormes posibilidades!

Exploremos la moda de la camisa a cuadros de mujer durante el frío invierno, puedes utilizarla también en el trabajo

La camisa a cuadros más tradicional está hecha en tejido de algodón o lana cardada. Este característico tejido a cuadros recibe el nombre de “plaid”. Si necesitas encontrar prendas hechas con este tejido utiliza esta palabra, encontrarás muchos más resultados.

En portada una mujer con una camisa a cuadros sobre un jersey grueso en una superposición de prendas de estilo casual de magnífico impacto, con contraste de texturas entre el relieve de la prenda de punto y el cardado de la camisa.

En las imágenes inferiores dos ejemplos más de superposiciones:  jersey cuello alto más fino bajo la camisa y un chal hecho en tejido a cuadros. Aunque el tejido siga perteneciendo al mundo casual, con estas dos soluciones podrías crear un look apto para tu vida profesional.

Para lograrlo debes elegir con cuidado el resto de los elementos que componen el look, basta con elegir los artículos que mejor se adapten al trabajo que realizas y la imagen requerida para desenvolverlo: oficina, gimnasio, comercial, aire libre …

Los colores elegidos al comprar tu camisa a cuadros de mujer también son variables a tener muy en cuenta a la hora de combinarla para una ocasión de uso u otra. En muchos trabajos los contrastes muy audaces no son bien recibidos, mejor tenerlo en cuenta.

Cuenta que, además de las clásicas camisas de franela a cuadros, en invierno también puedes utilizar las de lana en versión cazadora, creando con ellas numerosas superposiciones hasta alcanzar el grado de protección contra el frío que necesitas.

El tejido de aspecto borrego es uno de los más indicado para conseguir resultados eficientes con este tipo de superposiciones invernales. Explora diferentes posibilidades jugando con colores y texturas.

La camisa a cuadros mujer protagonista de imaginativos contrastes de estilo en primavera… ¡Vivan las superposiciones!

Hablemos de libertad de estilo y de superposiciones llenas de imaginación. Muévete libremente entre estilos diferentes en ocasiones diferentes. La libertad y el carácter son características esenciales para conseguir una imagen con personalidad con una camisa a cuadros de mujer.

La imagen superior es probablemente mi imagen preferida de este post… vamos a analizarla.

Camisa plaid en colores casi pastel debido al tratamiento del tejido. Lavar las prendas casual ocasiona una erosión en el tejido que cambia de color, consiguiendo un efecto casual muy joven.

El toque romántico lo pone la prenda inspiración lingerie debajo de la camisa, encaje más propio de la ropa interior que de un paseo por el campo. Botas gastadas y un básico pantalón negro completan el look… ¡delicioso!

Introduce en tu outfit prendas que se salgan de una ocasión de uso predeterminada, siempre es un acierto.

El efecto sorpresa en la moda es uno de los ingredientes que ha hecho evolucionar nuestra forma de vestir, cada vez más moderna y más libre, te invito a crear un look y pensar después en añadir algún elemento disonante que contaste por función, color u ocasión de uso para revolucionarla… y no te olvides de los accesorios, pueden ser de gran ayuda.

No tienes porque incorporar la camisa a cuadros siempre “encima” de otras prendas, puedes meterla entre otras, modificando el contenido e incluso la silueta de un look.

En la imagen de la izquierda casual femenino con toque romántico. Aquí podrías poner tu camisa a cuadros entre la cazadora vaquera y el vestido, transformando la intención y haciéndolo más casual e informal.

Además, en la tradicional camisa plaid, la medida del cuadro es bastante grande, pero tal vez te apetezca utilizar cuadros más pequeños y no necesariamente en una versión con muchos colores.

En la imagen de la derecha un cuadro más pequeño y bicolor que juega sin embargo con el contraste de fantasías, otra de las propuestas para saber cómo llevar la moda de las camisas de cuadros de mujer.

Cuadros con lunares, pero también con otros cuadros o con flores diferentes fantasías geométricas… no hay límites, deja volar tu imaginación.

 

¿Camisa a cuadros de mujer debajo o encima de otras prendas?

Como prenda característica del atuendo de campo, no debes resistirte a llevar una camisa de cuadros debajo de un peto en tela vaquera o de típico tejido de pana … pero tampoco te resistas a llevar debajo una sudadera de algodón. Es el triunfo del sportswear, sobretodo si necesitas comodidad de movimientos en situaciones al aire libre.

En su versión más “básica” disfruta de las infinitas combinaciones posibles entre una camisa a cuadros y una camiseta. Colores, pero no sólo, en el momento en que te pongas una camiseta con motivos de libre temática (rock, dibujos animados, películas o publicidad, todo vale), se abrirá ante ti un mundo de posibilidades, desde enormemente ingenua o joven, hasta dura y contestataria.

Es hora de hablarte de camisas hechas con cuadros más pequeños, más fáciles aún de combinar y utilizar, sobretodo en las superposiciones atrevidas. Son cuadros estilo Vichy.

Con cuadros tan sencillos puedes exagerar realmente en las superposiciones que creas sin inmutarte, arriesgándote a utilizar incluso elementos que no tengan prácticamente nada en común ni como estilo, ni como ocasión, ni como fantasía. Es el caos absoluto, sin ningún tipo de condicionamientos. Por supuesto tampoco tienes que mantener un orden convencional en la disposición de las prendas.

Quiero recomendarte también las camisas a cuadros de mujer en versión oversized. Con ellas puedes hacer superposiciones, pero también jugar con el volumen.

Son fabulosas para llevar con cinturón, pero también debajo de un blazer masculino, dejando que el exceso de talla sobresalga por doquier.

 

La condición para experimentar con estas camisas es olvidarse de su carácter preferentemente informal y rústico…¡haz pruebas mezclándola libremente con otras prendas de tu guardarropa!

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