El traje formal masculino de trabajo casi no sufre variaciones y cualquier tentativo de aportar novedad siempre fracasa escandalosamente. Hoy os hablo del traje corto de hombre, el traje formal masculino con pantalón corto, una alternativa que a muchos hombres apetecería con la llegada el calor veraniego, lo cual no quiere decir que vayan a ponérselo, ya que la absoluta intransigencia del mundo del trabajo descalifica automáticamente el pantalón corto.

Tendencia en traje corto de hombre

En portada hoy una propuesta creada con esta tendencia. Digo propuesta porque las chaquetas sí corresponden al formato convencional, pero algunos pantalones en la imagen pertenecen al tiempo de ocio y el deporte.

En la imagen puedes ver pantalones cortos con coulisse (cordón en la cintura para ajustar la medida) y bermudas. A menos que seas una persona extremadamente joven, en el entorno de trabajo no te mirarán con buenos ojos y probablemente te “invitarán” a crecer y a ponerte pantalones largos.

Si en cualquier caso decides arriesgar porque para ti vale la pena defender tu individualidad, en mi opinión es mucho más interesante que te pongas el traje corto de hombre completo, es decir chaqueta y pantalón del mismo tejido, cortando el pantalón con el largo de un pantalón bermudas.

Yo la llamo la “maldición masculina contemporánea” que afecta a profesionales de todos los sectores, con la excepción de algunos profesionales liberales que muchas veces pueden librarse al menos de la corbata, sin dejar por supuesto de transmitir sensación de fiabilidad y confianza, aunque la fórmula afecta a los profesionales de ambos sexos…

…la única diferencia real es que si una mujer lleva un traje de chaqueta con pantalón corto el look es moderno y veraniego, pero si lo lleva un hombre, el look podría indicar que se trata de una persona frívola con la que el proyecto podría acabar en desastre.

Creo que en un cierto sentido los hombres están padeciendo hoy en día las rígidas incomodidades que las mujeres han sufrido durante siglos. No estoy hablando de corsés, es decir no en lo que respecta a la incomodidad física, pero sí en lo que respecta al código de indumentaria social.

Pensándolo mejor voy a corregirme a mi misma. En estos días he estado en una situación a la que muchos hombres asistían directamente desde el trabajo y en cualquier caso querían transmitir una cierta formalidad, así que llevaban chaqueta.

Mientras nosotras estábamos más relajadas con todas las alternativas que el armario femenino ofrece cuando llega el calor, prendas de tirantes o manga corta, los hombres con sus trajes intentaban permanecer siempre en zonas climatizadas y estar en zonas abiertas el menor tiempo posible.

Hay algo en la chaqueta, en esta prenda en concreto, que la ha convertido en un símbolo del trabajo, como si una prenda pudiese garantizar la formalidad y fiabilidad que garantiza buen resultado.

Si has acostumbrado a las personas de tu entorno laboral a un look profesional extremadamente convencional sin apenas variaciones que se salgan del tradicional traje con corbata, lo cierto es que dudo mucho que puedan aceptar algo tan alternativo como ese mismo traje en versión pantalón corto.

Pero si les has acostumbrado previamente a un cierto inconformismo con toques rebeldes, aunque no afecten directamente a las prendas y sean por ejemplo un elemento de diferenciación en el peinado, es muy posible que tu entorno no se asombre tanto y achaque el traje corto de hombre a otra “extravagancia” de las tuyas, consintiéndolo sin apenas pestañear.

Yo te invito a que aportes siempre toques de diferenciación a tu look laboral masculino ya que, con el paso del tiempo, te permitirán en muchos sentidos, libertades que de otra forma no serán comprendidas y provocarán un desagradable vacío a tu alrededor una especie de terremoto en la oficina. Los accesorios son siempre un recurso “precioso” para realizar esta función.

Puedes “aligerar” suavemente tu atuendo profesional incorporando también algún elemento casual, como una camiseta de algodón manga corta o larga dependiendo de los gustos de tu oficina en lo que respecta al aire acondicionado. Personalmente las camisas de manga corta me parecen prendas terribles, siempre es más “elegante” y correcta una camiseta que una camisa de manga corta.

Tampoco me resultan atractivas las formas alternativas de chaqueta, como en este caso una chaqueta bowling con tejido tradicional con los pantalones cortos, aunque creo que se trata de un look joven que, dependiendo del entorno laboral en el que te muevas, puedes permitirte ciertas licencias y como no se trata de una chaqueta estrictamente formal, los contornos de lo que es o no es correcto, se desdibujan.

Pero si quieres actualizar lo look formal a las temperaturas veraniegas, existen otros recursos que tendrán más aceptación en tu entorno profesional, ya que no se salen del formato de prendas aceptadas en ese “rígido” mundo…

…un chaleco o una chaqueta sin mangas pueden ser la solución que buscas y podrías incluso pasar menos calor que con el pantalón corto pero utilizando chaqueta tradicional.

Para no salirte de las normas, elige estas prendas alternativas del mismo tejido que el pantalón, podrías incluso reutilizar la chaqueta de un traje de verano que haya sufrido algún desperfecto en las mangas y que pensabas que no podías volver a utilizar.

Para un resultado más convencional puedes sustituir la camiseta con una camisa de manga larga que remangues, girando las mangas varias veces hacia arriba utilizando la medida de los puños…

 

Ya sabes que si tienes problemas para elegir tu look soy personal shopper y puedo ayudarte. ¡No dudes en contactarme!

¡Perfecto!

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